El tesoro escondido de Istria: el gran blanco para el Libro de los récords

El tesoro escondido de Istria: el gran blanco para el Libro de los récords

La trufa magnifica para el Libro Guinness

El gran blanco - generalmente estas palabras se asocian con el terrible monstruo marino que acechaba de las profundidades oscuras del mar. Esto es verdad, pero en otros contextos. En el corazón de Istria, en la valle del río Mirna, en el Bosque de Motovun, al pie del pintoresco Motovun, no hay monstruos. Puede encontrar la leyenda del gigante istriano Veli Jože, pero este oasis verde de la más grande península croata es mucho más conocida por la joya gastronómica llamada Tuber magnatum Pico.

 

La trufa blanca es el hongo el más caro y de calidad del mundo, el verdadero rey de la cocina de Istria, que en el imperio verde de Motovun crece del septiembre hasta el enero, gracias a la muy bien combinación del microclima especifico, al suelo húmedo y a los árboles de álamo, de sauce, de avellano, de roble y de tilo, con cuyos raíces este hondo tiene una relación simbiótica micorrícica.

 

Escondida bajo tierra como un tesoro antiguo, para descubrirla son necesarias las habilidades especiales como la memoria fotográfica, la excelente concentración y atención, la memoria a largo plazo, la gran experiencia y el mejor amigo del hombre - el perro y como para todo en la vida, un poco de suerte.

Ivo Biočina

De todo es disponía Giancarlo Zigante cuando, el 2 de noviembre de 1999, con su perra Diana descubrió un trozo de tesoro. Generalmente la trufa blanca alcanza el tamaño de una manzana, pero éste, encontrado cerca de Livade en el bosque de Motovun, de verdad merece su apodo - el gran blanco.

Con sus 1310 gramas este fruto de la tierra entró en el Libro de los récords Guinnness, como la más grande trufa encontrada hasta entonces. El récord llamado Millenium fue servido en una cena para unos cien invitados, y Livade se convirtió en en centro mundial de esta delicia gastronómica. Hoy en día esta pequeña localidad en Istria es la capital de las trufas, y el mejor periodo para la visita y la degustación de esta comida de los dioses de Istria son los Días de las trufas, durante los meses de otoño e invierno.