La linterna mágica de Maglica que conquistó el mundo

La linterna mágica de Maglica que conquistó el mundo

La versión croata de Las mil y una noches

Seguramente ha oído el cuento Aladdín y lámpara mágica de la recopilación de cuentos Las mil y una noches, que habla de un chico y de su lámpara que hacía buenas cosas. La versión croata del cuento de Las mil y una noches, donde también hay una lámpara responsable de muchas cosas buenas, en una su parte tiene lugar en la hermosa isla de Zlarin.

La primera isla croata sin plásticos es el lugar donde Anthony (Ante) Maglica, reconocido como el inventor de la linterna eléctrica Maglite, pasó una parte de su niñez.

El propietario de la más gran marca mundial de las linternas manuales nació en 1930, siendo hijo de los emigrantes croatas en Nueva York, pero cuando tenía dos años, volvió a Croacia con su madre a causa de la crisis que fue consecuencia de la Gran Depresión. Ya de niño en Zlarin mostraba interés y talento de mecánica y ganaba su primer dinero de bolsillo reparando diferentes máquinas que le traían sus vecinos. Se encontraba en la isla durante la Segunda Guerra Mundial, y una vez terminada la Guerra, acabó la escuela secundaria de mecánica en Šibenik.

 

En edad de 20 años volvió a los Estados Unidos de América, donde al principio trabajaba como un sastre, y entonces encontró un trabajo en el campo de mecánica, aprovechando de su tiempo libre para perfeccionar sus inventos en el garaje. Ya en 1955 fundó su artesanía Mag Instrument, que pronto se cinvirtió al proveedor oficial de las partes mecánicas para la aviación y el ejército. Como sus negocios se expandían, Maglica pudo dedicarse al desarrollo de sus productos.

 

En 1974 abrió la fábrica de linternas manuales y cuatro años más tarde el patente americano No. 4.286.311 se convirtió en la linterna manual legendaria Maglite. Desde 1979 este producto es la parte inevitable del equipamiento de la policía estadounidense y de una gran parte de los servicios de seguridad, de protección y de rescate, gracias a su robustez, su funcionalidad y su larga vida útil. También fue utilizada por el famoso explorador Jacques Cousteau y numerosos astronautas. Una verdadera lámpara mágica.